El término compliance, que en español se traduce como cumplimiento normativo, específicamente se refiere al área especializada de una empresa. Esta área se encarga de identificar, asesorar, monitorear y alertar sobre posibles riesgos en los que una empresa podría incurrir. El compliance es un componente esencial en cualquier empresa y, en el caso de las SAS, su importancia es más evidente.
El compliance garantiza que las SAS operen de manera ética, cumpliendo con todas las leyes y regulaciones aplicables a su actividad. Además, es fundamental para crear una cultura empresarial basada en la integridad y la transparencia; lo que contribuye a un entorno de trabajo saludable y a relaciones sólidas con los clientes, empleados y socios comerciales.
En el presente artículo se analizarán los fundamentos del cumplimiento normativo. Además se observarán los beneficios de contar con un sistema de cumplimiento normativo en una empresa tipo SAS.
El nacimiento del compliance
El concepto de compliance surgió en Estados Unidos con la firma del presidente Jimmy Carter. Dando forma a la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA). Esta ley tenía dos propósitos principales: i) sancionar a individuos o entidades que ofrezcan pagos, promesas o recompensas a funcionarios extranjeros para obtener o retener un negocio; y ii) sancionar a organizaciones que realicen pagos a intermediarios sabiendo que el pago se destinará a un funcionario para obtener beneficios.
Los cimientos del compliance en una SAS
Implementar un programa de compliance efectivo en una SAS y asegurar su éxito a largo plazo requiere de elementos claves:
1. Políticas claras y actualizadas. –
Las políticas internas deben estar claramente definidas y actualizadas de acuerdo con las leyes y normativas vigentes. Al contar con políticas claras, los empleados conocen los límites de la empresa, lo que facilita la toma de decisiones.
2. Capacitación constante y efectiva. –
Educar a los empleados sobre las políticas y normas de compliance es fundamental para mantener un entorno de trabajo ético. Las sesiones de formación deben ser frecuentes y adaptadas a las necesidades específicas de la empresa; abordando temas relacionados con la ética y las leyes aplicables a su industria.
3. Monitoreo y auditorías regulares. –
Un monitoreo constante de las actividades empresariales, junto con auditorías periódicas, permite identificar posibles riesgos de incumplimiento a tiempo. Estas evaluaciones son esenciales para asegurar que la empresa se mantenga en el camino correcto y evitar problemas futuros.
4. Canales de denuncia confidenciales. –
Establecer mecanismos de denuncia confidenciales para que los empleados puedan informar sobre actividades sospechosas o malas prácticas es vital. Lo cual permitiría mantener la integridad empresarial y detectar posibles infracciones a tiempo.
5. Gestión efectiva de riesgos. –
Identificar y evaluar riesgos relacionados con el compliance en todas las operaciones de la SAS es fundamental. La implementación de estrategias de mitigación ayuda a prevenir problemas futuros y proteger la reputación de la empresa.
6. Cumplimiento con leyes locales e internacionales. –
Además de las leyes locales, muchas SAS también operan en entornos internacionales. Es esencial que cumplan con todas las regulaciones pertinentes en los países donde tienen presencia; lo que les permite competir de forma ética y efectiva en el mercado global.
7. Mejora continua y evaluación. –
Un programa de compliance efectivo debe ser dinámico y flexible. Ya que esto permite la mejora continua en respuesta a cambios legislativos y desafíos emergentes en el entorno empresarial. Esta capacidad de adaptación asegura que la empresa siga siendo competitiva y sostenible.
8. Colaboración con expertos legales. –
Trabajar en estrecha colaboración con especialistas en derecho corporativo y compliance puede ser beneficioso. Ya que esto permite asegurar que la SAS se mantenga en cumplimiento de todas las normativas pertinentes. Además de lograr una adaptación a cualquier cambio legal de forma eficiente.
Ventajas de implementar compliance en una SAS.
Las SAS que implementan programas de compliance sólidos disfrutan de varias ventajas significativas:
Prevención de delitos. –
Según el COIP, las personas jurídicas pueden cometer diversos delitos, como estafa, cohecho, tráfico de influencias o lavado de activos, entre otros.Con un programa de cumplimiento normativo, es posible prevenir la comisión de estos delitos. Además, se podría reducir el riesgo de responsabilidad en caso de que terceros cometan delitos que involucren a la empresa.
Reputación fortalecida. –
El cumplimiento normativo mejora la reputación de la SAS, aumentando la confianza de los clientes y otros actores del mercado. Esta reputación positiva puede abrir nuevas oportunidades de negocio y fortalecer las relaciones comerciales existentes.
Prevención de sanciones y multas. –
Al adherirse a las leyes y regulaciones, las SAS pueden evitar sanciones legales costosas y multas innecesarias; lo que protege sus finanzas y su capacidad de operar sin interrupciones.
Colaboración efectiva. –
El compliance fomenta la colaboración entre distintos departamentos de la empresa. Esto promueve un enfoque integrado hacia el cumplimiento normativo que abarca todas las áreas de la SAS.

En conclusión
En resumen, el compliance es una parte integral del éxito empresarial de una Sociedad por Acciones Simplificadas. Implementar los elementos clave mencionados en este artículo ayuda a las SAS a operar de manera legal, ética y efectiva. Asegurando su éxito a largo plazo. Además, fomenta una cultura empresarial responsable que protege a la empresa de riesgos innecesarios y contribuye a su reputación positiva. Un programa de compliance sólido no solo beneficia a la SAS; sino también a sus empleados, clientes y socios comerciales, creando un entorno empresarial próspero y sostenible para todos.
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